martes, 21 de junio de 2011
Eduardo Darnauchans




Su infancia y adolescencia transcurrieron al norte del país, primero en Minas de Corrales (departamento de Rivera), y luego en la ciudad de Tacuarembó. Era hijo del médico Pedro E. Darnauchans Brum, a quien le dedica la canción "Pago" grabada en el disco Zurcidor. Recibió una gran influencia de su profesor liceal de Literatura, el poeta Washington Benavides de quien musicalizó varios poemas, entre ellos "El instrumento". En torno a este poeta y docente, integró junto a Carlos Benavidez, Eduardo Larbanois, Hector Numa Moraes y otros jóvenes tacuaremboenses el llamado "Grupo de Tacuarembó". Realizó cursos en las facultades de Medicina y de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República, así como en la universidad de La Plata, en Argentina.
En 1971 hizo su debut artístico junto a Leo Antúnez y Opus Alfa, en el ciclo "Los conciertos de La Rosa" realizados en el Teatro Stella D'Italia de Montevideo. A los 18 años registró su primer larga duración titulado "Canción de muchacho", que concitó la atención de colegas y críticos. Su segundo larga duración, titulado "Las Quemas", fue editado en 1975. El álbum "Sansueña", editado en 1978, puede considerarse la obra a través de la cual empezó a ser conocido por los grandes públicos. Mantuvo una vinculación política con la Unión de Juventudes Comunistas (UJC). Entre 1979 y mediados de 1983 Darnauchans fue censurado por la dictadura cívico-militar uruguaya, prohibiéndosele actuar en vivo, aunque sus canciones sí podían ser transmitidas por radio. En 1981 comenzó su relación artísica con el guitarrista y arreglador Bernardo Aguerre, por quien se vería acompañado hasta 1999.
Su cuarto disco, "Zurcidor", se grabó entre mayo y diciembre de 1981. Luego seguirían "Nieblas & Neblinas" (1984), "El Trigo de la Luna" (1989, también disponible en CD), "Noches Blancas" (grabado en vivo en el Teatro Solís los días 7 y 8 de mayo de 1991), "Dylan" (1991), y "Sin perder el tiempo", una antología que reúne 20 años de trayectoria. En 1990 recibió el Premio Municipal de Música Edita por "El Trigo de la Luna".
Darnauchans compuso música para obras de teatro: "Antes de entrar dejen salir" y "Papá querido" para el Teatro de la Comuna, bajo la dirección de Antonio Baldomir en el Teatro del Anglo. En 1990 compuso la música del film "Color de tristecías", dirigido por Pablo Rodríguez y exhibido en Europa, Estados Unidos y Canadá. Tocó junto a Bob Dylan, en el Cilindro Municipal, y junto a Paul Simon en el Estadio Centenario.
Darnauchans en un espectáculo brindado en "Capiloncho" de Ciudad Vieja (Montevideo) el 28 de junio de 2005.
En diciembre de 1993 Editorial Arca editó "Los espejos y los mitos", libro basado en un extenso reportaje por parte del periodista Tabaré Couto junto a un cancionero que recoge parte de su vasta trayectoria. En diciembre de 1995, en el Teatro del Notariado, la cantante Sylvia Meyer presentó el CD "Darnauchans" (un merecido homenaje), que contiene nuevas versiones de los clásicos de Darnauchans. La presentación contó con un espectáculo multidisciplinario denominado "Trastes & Teclas". Sus canciones fueron interpretadas por distintos artistas nacionales, de la talla de Fernando Cabrera, Rubén Olivera y Larbanois - Carrero, entre otros.
Eduardo Darnauchans está considerado uno de los poetas (o songwriter o "zurcidor", como él prefería denominarse) más importantes que tuvo el panorama musical uruguayo. Muchos de sus temas son clásicos de la música uruguaya. Su repertorio incluye -además de textos de su autoría- poemas o canciones de poetas nacionales y extranjeros como, por ejemplo, Washington Benavides, Víctor Cunha, Líber Falco, Eduardo Milán, Federico García Lorca, Nicolás Guillén, Porfirio Barba Jacob, Asunción Silva, Jorge Luis Borges, Antonio Machado, Raúl González Tuñón, Eduardo González Lanuza, Eduardo Bosco, Roque Vallejo, Jorge Manrique, Rubén Darío, Nicanor Parra, Manuel Bandeira, Humberto Megget, Pablo Neruda y César Vallejo.
Pasada la dictadura cívico-militar, Eduardo Darnauchans mantuvo una actitud de compromiso político actuando en conciertos auspiciados por el Partido Comunista Uruguayo, Amnistía Internacional y otros. En febrero de 1991 asistió a un acto público organizado por el SERPAJ-Uruguay, en Montevideo en la Av. 18 de Julio en repudio a la primera Guerra del Golfo. Llevaba su boca amordazada y una guitarra con las cuerdas atadas y atravesadas por tijeras, aunque se le ofreció, declinó cantar ni subir al estrado.
Falleció el 7 de marzo de 2007 debido a un fallo cardíaco, luego de atravesar dificultades de salud y la muerte de su esposa, lo que lo sumió en una profunda depresión.
Canción de muchacho (Sondor 33141. 1973)
Las quemas (Sondor 44014. 1974)
Sansueña (Sondor 44074. 1978)
Zurcidor (Sondor. 44118 1980)
Nieblas & neblinas (1984)
El trigo de la luna (1989)
Sin perder el tiempo (1991)
Noches blancas (1992)
Entre el micrófono y la penumbra (en vivo, con la producción de Fernando Cabrera. 2001)
Raras & casuales (2003)
Canciones sefaradíes (en vivo. 2004)
El ángel azul (2006)
Ámbitos (grabado junto a Fernando Cabrera en el Teatro Solís en 1991. Ayuí / Tacuabé ae330cd. 2008)
Nosotros Tres (grabado junto a Jorge Galemire y Eduardo Rivero en el espectáculo de mismo nombre en 1976. Ayuí / Tacuabé ae350cd. 2010)
jueves, 2 de junio de 2011



La Fotografía: El Espejo del Jazz
El jazz nació con el siglo XX. La invención de la cámara fotográfica es muy anterior. La primera fotografía de la historia nació un siglo antes, cuando en 1827, Niépce, fotografió con una rudimentaria cámara oscura unos edificios frente a su domicilio usando una placa de peltre recubierta de asfalto y exponiéndola a la luz durante ocho horas. Pero su utilización pública y masiva todavía tardaría. A principios del siglo XX, la cámara fotográfica empezaba a ser usada profesionalmente en actos, documentos y actividades publicas. Era 1888 cuando salió la primera "Kodac" y dos años mas tarde saldría la "Browniw" una cámara que cambió la vida para el ser humano. Por primera vez, la fotografía salía del gheto y el gran público aprendía a usarla.
Y el jazz era un objetivo lúdico para un invento que necesitaba demostrar su utilidad. Desde prácticamente los comienzos de los sonidos negros del Mississippi, la fotografía y el blues, la fotografía y el jazz, se unieron en un indisoluble y afortunado matrimonio. Grandes momentos de esta música han sido plasmados, negro sobre blanco, en una experiencia visual absolutamente maravillosa.
El jazz y la fotografía siempre han tenido una relación afectuosa. Y de ello trata esta sección de Apoloybaco; de acercar al visitante los momentos estelares de esa fusión; de conocer quienes son aquellos que han conseguido llevar al negativo el instante supremo de un músico en su manifestación artística, de captar el ambiente de un club de jazz sólo a base de una bocanada de humo esparcida en el aire, de sentir la música solo fotografiando las manos de un pianista, o el sudor de un músico volcado en su contrabajo.
El jazz y la fotografía han recorrido juntos mas de cien años de vida. Sus creadores, músicos y fotógrafos nos han dejado un legado cultural que forma parte de nuestras vidas. A ellos y a ellas, instrumentistas, cantantes, fotógrafos anónimos, profesionales de la información y aficionados al jazz, va dedicada este rincón de Apoloybaco.
2011 Apoloybaco
jueves, 12 de mayo de 2011
Karen Souza

La voz de Karen Souza parece estar hecha a medida para el jazz, sin embargo, su carrera comenzó con varios seudónimos colaborando como soporte vocal para varios productores de música electrónica, llegando a formar parte de numerosos hits internacionales de música House, en discos de la talla de Pacha Ibiza, FTV (FashionTV), Paris Dernier, Hotel Costes, y Privé, solo por nombrar algunos.
Karen comienza a coquetear con el jazz cuando la contactan para participar en el primer disco de la saga Jazz and 80¨s. Nadie imaginaría por ese entonces el éxito que tendría esta serie de la noche a la mañana. Su productor reconoció en Karen a alguien hecho a medida para este proyecto, compartió rápidamente su entusiasmo, haciendo de Karen Souza y su especial el alma de cada álbum.
En 2009, su compañia discográfica decide que era el momento de realizar una gira de Karen Souza por Brasil. La gira es un éxito rotundo y Karen se convierte en una perfecta intérprete, ganando confianza y, más aún, perfeccionando su canto. Con el tour aún en marcha, el sello repara nuevamente en ella y le propone a focalizarse en su nuevo material. A tales efectos la envían a Los Ángeles por unos meses para trabajar y aprender de algunos de los más grandes compositores del momento, Pam Oland (www.pamoland.com), compositora nominada a múltiples premios Grammy, quien trabajó con artistas de la talla de Whitney Houston, Earth, Wind and Fire y Aretha Franklin, entre otros. Karen vuelve renovada y con una nueva dirección en sus propias composiciones, esto la ayuda a desarrollar su sello personal y destaca aún más su suntuosa y única voz.
Luego de su estadía en Los Angeles, Karen comienza a dedicarse pura y exclusivamente a ensayar nuevo y antiguo material con la banda, llegando a un nivel de simbiosis que es un verdadero placer presenciar. Karen Souza, es algo sublime y digno de ser visto, pleno de excelentes versiones de jazz y flamante material como intérprete solista… con una vocalista realmente dinámica… con una carrera brillante que apenas ha comenzado.
Blog creado por Hugo Santaromita, comentarista y escritor venezolano de jazz.
Publicado por Hugo Santaromita
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